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martes, 22 de mayo de 2012

NUESTROS PACIENTES VI.

C. Q. M.


Mayo de 2012

"Soy administrativo desde hace trece años y en mi tiempo libre toco la guitarra, por lo que continuamente tenía la espalda contracturada.
Intentaba paliar el dolor provocado por dichas contracturas, con masajistas, fisioterapeutas e incluso con acupuntura. Esto hacía que el dolor menguara o desapareciera, pero volvía a parecer al cabo de unos días.
Un familiar que conocía la clínica me aconsejó visitar MEDSPINE para que me asesoraran.
De esto hace ya dos años y tras varias sesiones, el dolor provocado por las contracturas desapareció para siempre, quedando simplemente molestias a nivel de cuello, pero que finalmente quedaron en el olvido.
Ahora sigo haciendo Terapia de Mantenimiento, y tan sólo con una hora semanal consigo "mantenerme en forma".

Sin duda aconsejo a cualquier persona que pueda tener problemas relacionados con la espalda, que visiten las instalaciones y conozcan a Diego, Jordi y Su. Recibirán un trato extraordinario y serán bien asesorados.

Quiero aprovechar  estas líneas para mandar un abrazo tanto a la plantilla como a los pacientes de la clínica. SOMOS UNA GRAN FAMILIA.

Muchas gracias".
C. QUESADA

                 

domingo, 6 de mayo de 2012

Dolor de espalda y EMBARAZO




Durante el embarazo, hasta un 30% de las mujeres padecen dolor en la zona lumbar, o ciática -dolorreferido o irradiado a la pierna-.

En la inmensa mayoría de los casos, el dolor surge como consecuencia de la contractura de la musculatura de la espalda, que puede causar dolor por varios mecanismos. Una vez que el dolor ha aparecido y con independencia de los factores que lo desencadenaron, un mecanismo neurológico puede hacer que persista hasta el final del embarazo o también que aparezca dolor referido a la pierna.

Sólo excepcionalmente el dolor es consecuencia de una alteración orgánica de la columna vertebral. Dentro de su rareza, la alteración orgánica que aparece con mayor frecuencia durante el embarazo es la hernia discal y los estudios realizados demuestran que ocurre en menos de uno de cada 10.000 embarazos.


Tras el parto también es frecuente sentir dolor en la zona baja de la espalda. Muchas veces se debe a uno o varios de los mecanismos musculares, pero a veces es provocado por una luxación del coxis.




¿Cómo prevenimos el dolor de espalda durante el embarazo?


1. Estando activas y evitando el reposo salvo que sea necesario por motivos médicos.
2. Cumpliendo las normas de higiene postural.
3. Realizando ejercicios para entrenar y fortalecer los músculos cuyo funcionamiento depende la espalda.

Algunos autores recomiendan el uso de fajas pélvicas (es decir, no colocadas alrededor de la cintura, sino rodeando las caderas) para ayudar a los glúteos en su función. Aunque de momento no hay estudios que demuestren su eficacia, pueden usarse durante el embarazo o después del parto, cuando el dolor se acrecienta en la articulación posterior de la pelvis.







¿Qué factores pueden aumentar el riesgo de dolor de espalda durante en embarazo y parto?

Principalmente los siguientes:


1. Relajación de la musculatura abdominal.
La relajación de la musculatura abdominal hace que la embarazada se arquee hacia atrás -en postura de hiperlordosis y use excesivamente la musculatura de la espalda para mantener su equilibrio.

2. Hiperlordosis.
La hiperlordosis aumenta la carga que soporta la columna vertebral y sobre todo, obliga a la musculatura de la zona lumbar a hacer un mayor esfuerzo del que sería necesario, lo que facilita su contractura y puede desencadenar dolor en esa zona o dolor referido a la pierna.
En algunos casos también puede sobrecargar la articulación facetaria y ésta puede llegar a dañarse y provocar un síndrome facetario
Este síndrome también puede causar dolor en la zona lumbar y dolor referido a la pierna. Sin embargo, habitualmente es preciso mantener la sobrecarga durante un período de tiempo mucho mayor que el que dura un embarazo para que dicha articulación llegue a verse afectada, por lo que difícilmente puede aparecer dolor debido a este mecanismo en el embarazo si la articulación estaba previamente sana.

3. Falta de potencia de los glúteos.
En condiciones normales, lo glúteos estabilizan la pelvis y aportan un apoyo estable a la columna lumbar.
Durante el embarazo, al aumentar de peso y variar la postura de la columna vertebral, la musculatura glútea debe se lo suficientemente potente para estabilizar la articulación sacro-ilíaca que fija la columna a la pelvis, para así evitar el posible dolor en la zona lumbar baja y las nalgas.

4. Sedentarismo y el reposo
Por motivos ginecológicos, algunas mujeres deben guardar reposo durante el embarazo. Otras lo hacen por hábito, sin motivo médico que lo justifique.
El sedentarismo y el guardar reposo son en sí mismos factores de riesgo para que aparezca dolor de espalda y dure más.

En condiciones normales, los nervios detectan el grado de tensión de la musculatura. Esa información sirve para ser constante y automáticamente consciente de la postura del cuerpo, lo que contribuye a mantener las posturas de la forma más correcta y con el menor trabajo muscular. El reposo deshabitúa a esos nervios y dificulta su función, por lo que facilita la adopción inconsciente de posturas incorrectas y la sobrecarga de la musculatura.
Existen reflejos que coordinan la musculatura abdominal y la de la espalda para mantener correctamente el equilibrio en reposo y más todavía en movimiento. El entrenamiento y la actividad mantienen en buen estado esos reflejos. 

El sedentarismo y el reposo provocan con relativa rapidez una pérdida de fuerza y masa muscular, y con ello aumenta la probabilidad de que la musculatura se sobrecargue o lesione.

5. El aumento de peso
En un embarazo normal en el que la madre sigue una dieta correcta, el aumento de peso no es relevante hasta más allá del 5º mes y no suele exceder un total de 8 kilos.

El aumento de peso hace que la musculatura de la zona lumbar deba trabajar más y agrava la tendencia a su contractura desencadenada por la relajación abdominal, la lordosis y el reposo, especialmente si ya antes del embarazo la musculatura abdominal y de la espalda no eran potentes.

6. Los conflictos de espacio
El aumento de volumen del útero y la congestión de la pelvis pueden facilitar la compresión de una raíz nerviosa y provoca ciática.

7. El parto
Es muy frecuente padecer dolor en la zona baja de la espalda durante el parto e inmediatamente después. Varios mecanismos pueden causarlo:

Esfuerzo muscular: Algunos partos pueden suponer un esfuerzo importante, que puede causar una contractura muscular capaz de mantenerse durante varios días.

Alteraciones en las articulaciones de la pelvis. Durante el parto, la pelvis se dilata para permitir la salida del feto. En condiciones normales, esa dilatación es mínima y se produce por la relativa separación de los huesos que forman el pubis, en la parte anterior de la pelvis. El desequilibrio relativo entre el diámetro de la pelvis de la madre y el tamaño del niño es una de las causas que pueden producir una dilatación excesiva de la pelvis. Esta dilatación puede afectar a las articulaciones sacroilíacas, en la parte posterior de la pelvis, que son las que unen la pelvis a la columna vertebral. Si eso ocurre, puede aparecer dolor y contractura muscular en la zona lumbar baja y las nalgas.

- Excepcionalmente, el esfuerzo del parto puede desencadenar una fisura, protrusión o hernia discal. En ese caso, puede aparecer dolor en la zona baja de la espalda o ciática (dolor irradiado a la pierna).

Luxación del coxis. Si durante el parto el paso del feto empuja el coxis hacia atrás, estirando o rompiendo fibras del ligamento que lo une al sacro, el coxis puede quedar desplazado. Es lo que se denomina luxación del coxis y puede producir un dolor intenso en la rabadilla, al final de la columna vertebral, sobre todo al sentarse sobre una superficie dura.


jueves, 8 de marzo de 2012

REHABILITACIÓN POST-QUIRÚRGICA

En el conjunto de las dolencias de la espalda, la cirugía está indicada en menos del 1% de los casos. 
Existen diversas causas por las que se puede sentir dolor tras una operación. Las más frecuentes son la inestabilidad vertebral, el rechazo al material que se implanta, la pérdida de masa muscular, la fibrosis postquirúrgica y la discitis. 

La mayoría de los casos en los que la cirugía no obtiene los resultados deseados se debe a que la intervención quirúrgica no estaba realmente indicadaEl principal riesgo es que la operación no obtenga resultados satisfactorios. Numerosos estudios señalan que la principal causa de fracaso quirúrgico es recomendar la cirugía cuando no está estrictamente indicada, y que cuanto más rigurosa es la selección de los pacientes mejores son los resultados. Por eso, es fundamental asegurarse de que todos los pacientes que van a ser operados cumplen realmente los criterios que lo aconsejan. 

Sin embargo, incluso cuando se utilizan correctamente las técnicas más adecuadas y la cirugía es realmente necesaria, el dolor puede persistir o reaparecer después de la operación.


Después de la operación es importante cuidar la espalda:


1.-Hacer ejercicio:

El ejercicio permite mejorar la potencia, resistencia, coordinación y flexibilidad de la musculatura implicada en el funcionamiento de la espalda, lo cual es especialmente importante entre quienes han sido operados, pues suelen perder forma muscular -bien debido a la propia intervención, bien por el reposo en cama, o bien como consecuencia del dolor sufrido antes de ser operados-.

2.-Mantenerse físicamente activo:

El sedentarismo aumenta el riesgo de padecer dolor de espalda, y el reposo en cama incrementa el riesgo de que dicho dolor se prolongue. Por eso, tan pronto como el cirujano de el alta es importante que el paciente operado reanude progresivamente sus actividades habituales, evite el reposo en cama y se mantenga tan activo como le sea posible.

3.-Cumplir las normas de higiene postural.


4.-Adoptar una actitud mental sana:

Los síntomas duran menos y es menos probable que reaparezcan entre quienes mantienen una actitud mental sana y se enfrentan al dolor. Asumir que el dolor es provocado por un mal funcionamiento de la musculatura y no como resultado de lesión.
Seguir en activo, realizando nuestras labores cotidianas y evitando solamente aquéllas que el dolor impide específicamente hacer.
Confiar en que el dolor tiende a mejorar con el tiempo.
No tomar medicamentos, o hacerlo sólo de modo excepcional si aparecen crisis.

5.-Seguir los consejos de salud general:

La espalda forma parte del conjunto del organismo, de modo que los consejos para alcanzar una vida saludable contribuyen indirectamente a que la salud de la espalda mejore.




viernes, 27 de enero de 2012

Dolor de espalda y SOBREPESO


Para prevenir las dolencias de espalda se debe mantener un mínimo de actividad física, cumplir las normas de higiene postural y desarrollar la musculatura de la espalda.

El sobrepeso ha demostrado ser un factor de riesgo para el dolor de espalda cuando es considerable y se debe a obesidad, pero no cuando se debe al incremento de la masa muscular. El sobrepeso causado por la obesidad es un factor que aumenta el riesgo de padecer dolor de espalda. Este hecho aumenta si a ello se añade el sedentarismo, la falta de fuerza muscular, la inactividad física o el mal estado de salud general. 


- El sedentarismo incrementa por sí mismo el riesgo de padecer afecciones de la espalda.

- La falta de fuerza en la musculatura de la espalda y abdominal, ha demostrado ser uno de los factores que aumenta el riesgo de que el dolor aparezca o persista. 
Cuanto menor masa muscular hay, menos protegido está el disco intervertebral y las demás estructuras de la columna vertebral y menos resistente es ésta a la carga, lo que incrementa el riesgo de que aparezcan algunas de sus alteraciones.

- La inactividad física. En condiciones normales, los distintos grupos musculares que participan en el funcionamiento de la espalda -como los abdominales y la musculatura paravertebral- se coordinan entre sí para mantener una postura o conservar el equilibrio en el movimiento. Esta coordinación depende de reflejos nerviosos que, para funcionar correctamente, necesitan repetirse. 
La inactividad física disminuye ese entrenamiento y empeora esos reflejos, hace que la musculatura se contraiga inadecuadamente o a destiempo y, por ello, facilita su sobrecarga o contractura.

- El mal estado de salud general. El sobrepeso aumenta a medio y largo plazo el riesgo de padecer diversas enfermedades como las metabólicas y cardiovasculares. El mal estado de salud general es uno de los factores que incrementa el riesgo de padecer dolencias de la espalda.




RECOMENDACIÓN y PREVENCIÓN:
Evidentemente, lo ideal para la espalda y el conjunto del estado de salud es reducir el peso de la forma adecuada: limitando y reconduciendo los hábitos alimenticios y realizando actividad física regular. Si se encuentra en esa situación, consulte a su médico para iniciar el programa que le resulte más adecuado y cómodo.




martes, 22 de noviembre de 2011

PROTOCOLO DE TRATAMIENTO DE DOLOR DE ESPALDA, Medspine.

MEDSPINE / DAVID BACK CONCEPT





1. HISTORIA CLÍNICA Y CUESTIONARIOS.
  • Anamnesis
  • Estado general de salud
  • Cuestionarios psicosociales
  • Situación laboral
  • Índices funcionales
  • Historial de episodios de dolor lumbar / cervical


2. EVALUACIÓN FÍSICA.

  • Pruebas clínicas básicas
  • Análisis postural
  • Tests funcionales
  • Exploración muscular y articular
  • Pruebas neurológicas
  • Análisis de pruebas por imagen


3. PERFIL DE ESPALDA INICIAL.
  • Medición objetiva de fuerza y movilidad en todos los planos de movimiento de la espalda, en los dispositivos DAVID.
  • Se obtienen porcentajes de déficit de fuerza y movilidad que demuestran la existencia de desequilibrio muscular y alteración funcional.


4. PROTOCOLO DE TRATAMIENTO.
  • Protocolo médico validado científicamente.
  • 24 sesiones de tratamiento / 2 sesiones semanales.
  • Sesiones totalmente supervisadas con registro diario del esfuerzo realizado a través de la Escala RPE de Borg.
  • 4 fases de tratamiento con diferentes objetivos fisiológicos y funcionales.
  • Entrenamiento muscular selectivo para cada plano de movimiento de la espalda en los dispositivos DAVID.
  • Estiramientos globales y analíticos de los músculos entrenados.
  • Enseñanza de ejercicios funcionales que permiten la autonomía funcional del paciente.
  • Consejo ergonómico e higiene postural.


5. PERFIL DE ESPALDA COMPARATIVO.

  • Medición de fuerza y  movilidad en todos los planos de movimiento de la espalda, que permite determinar las mejoras obtenidas.
  • Índices funcionales y cuestionarios psicosociales para valorar la mejora subjetiva del paciente.


6. FASE DE MANTENIMIENTO.

  • En función de los resultados obtenidos, se propone al paciente la realización de una sesión periódica de entrenamiento para mantener los resultados obtenidos.





jueves, 10 de noviembre de 2011

Nuestros Dispositivos: Extensión / Inflexión Cervical DAVID 140



Dispositivo de tratamiento DAVID 140 para el entrenamiento de la Musculatura Cervical.


La sujeción y el fino control postural que requiere la cabeza por parte de la musculatura cérvico-craneal en la posición erecta, unido al gran requerimiento mecánico de dicha región, constituyen unos de los factores etiológicos más importantes de los dolores cervicales, cérvico-craneales, cérvico-dorsales y cérvico-braquiales.


Al igual que el dolor lumbar, el dolor cervical aparece por un mecanismo neurológico -normalmente de origen desconocido- que causa dolor, inflamación y contractura muscular. 
Los principales métodos de diagnóstico son la historia clínica y una minuciosa exploración física, sólo en contadas ocasiones son útiles pruebas como la radiografía, la resonancia magnética y las pruebas neurofisiológicas. 
La disociación clínico-radiológica por la presencia de hernias discales cervicales en relación con la presencia de dolor cervical, sugiere que un gran número de cuadros de dolor cervical crónico se puede atribuir a síndromes de desacondicionamiento muscular cervical. Algunos síndromes como el del Desfiladero Torácico, Síndrome de los Escalenos, Síndrome Cruzado Superior, etc.,  van asociados a inestabilidad segmentaria por alteraciones de la función muscular en el control postural y del movimiento.

Al igual que en la región dorso-lumbar, numerosos estudios científicos hablan de los beneficios terapéuticos de un correcto entrenamiento de la musculatura cervical como solución eficaz para el dolor cervical crónico.




martes, 11 de enero de 2011

BIO





MEDSPINE surge de la experiencia de varios años de exitoso tratamiento e investigación del dolor de espalda en Valencia, avalados por los conceptos y sistemas científicos más eficaces de Europa.
Para ello hemos unido los conocimientos de la medicina, la educación física y la terapia manual, teniendo como base los avances científicos y médicos publicados en las más prestigiosas revistas especializadas.


Nuestro objetivo es la valoración y el tratamiento del dolor lumbar, dorsal y cervical a través de métodos activos como son el entrenamiento de la fuerza, la movilidad, la resistencia, la coordinación y la propiocepción de los músculos que estabilizan nuestra espalda.


Existen en la actualidad numerosos estudios científicos que han demostrado que el mayor porcentaje de dolores de espalda tienen su origen en el desequilibrio y la inestabilidad de dicha musculatura, siendo el ejercicio una de las herramientas más válidas para devolver el equilibrio y la estabilidad a nuestra espalda.


La herramienta fundamental de nuestro sistema de intervención es el Protocolo DAVID BACK CONCEPT ( demostrado científicamente como el más eficaz de Europa con más de un 90% de éxito en más de 60.000 pacientes tratados), junto con otros métodos complementarios como la terapia manual, el entrenamiento funcional, la educación ergonómina y el apoyo psicológico.
En caso necesario, podemos recomendar una alimentación adecuada para mejorar el peso del paciente, en caso de que sea un condicionante de su cuadro doloroso.